CERAI reivindica en una exposición de fotografía la labor de cocineras y cocineros en los comedores escolares

Las cocineras y cocineros de los centros escolares son las personas encargadas de alimentar a los niños y las niñas más de 180 días al año. Por ello, desde el programa ‘Horta-Cuina’ y el proyecto ‘La Sostenibilidad en el Plato’, ambas iniciativas del Centro de Estudios Rurales y Agricultura Internacional (CERAI), organizan una exposición fotográfica dedicada a este colectivo. Esta muestra pone cara y nombre a cocineras y cocineros, además de dar respuesta a la pregunta: ¿Qué significa para ti alimentar al alumnado?

La exposición es itinerante y pasará una semana en los centros educativos participantes durante todo el curso académico. A través de un original formato, con cubos de cuatro caras, la muestra presenta a cocineros y cocineras de dieciséis centros con una frase emotiva sobre lo que es cocinar en un centro educativo. La primera respuesta al preguntarles sobre su oficio es que piensan en los niños y las niñas, de ahí el nombre de la exposición: ‘Cuando cocino, pienso en ti’. Las fotos han sido realizadas por el fotoperiodista Rafel Atez de LAPSE Col·lectiu.

La exposición recorrerá varios centros de Catarroja: el CEIP Vil·la Romana, el CEIP Joan XXIII, el CEIP Paluzie y el CEIP Bertomeu Llorens i Royo. También estará accesible en el CEIP Vicente Blasco Ibáñez, de Aldaia; la Escola La Gavina, de Picanya; la Escola Les Carolines, de Picassent; El Drac, de Torrent; en varios colegios del municipio de Meliana: el CEIP Mediterrani y el CEIP El Crist; en Castellar l’Oliveral; el CEE Rosa Llàcer; La Masia de Museros y, en Valencia ciudad: el CEIP Benimàmet, la EIM Solc, El Grau y el CEIP Santa Teresa.

La idea de este reportaje visual nace como resultado de la celebración del primer encuentro de cocineros y cocineras de Valencia de diversos centros educativos que participan en proyectos de transición hacia unos comedores escolares sostenibles. Es decir, con menús basados en un mayor porcentaje de alimentos frescos, ecológicos, de temporada y de proximidad. En la jornada se planteó la idea de crear una red de cocineros y cocineras que trabajen para promover un modelo alimentario que garantice un futuro más sostenible, además de visibilizar el trabajo primordial que hacen junto a las personas productoras y la importancia de crear vínculos entre ambos sectores.

"Impulsamos menús ligados al territorio y productos que respetan los ciclos naturales de este, movilizando la economía local, nuestra cultura, y un largo etcétera".

Así que el primer producto, fruto de este encuentro, tiene como principal objetivo poner en valor al personal de cocina de estos centros que hace un gran esfuerzo diario para que los niños y las niñas obtengan los mejores nutrientes y sabores en sus platos. Son una gran parte en la cadena alimentaria de la restauración colectiva y en la educación alimentaria del alumnado, ya que en el comedor asimilan muchos de los hábitos alimentarios que les marcarán su estilo de vida y consumo en el futuro. “Este gran esfuerzo se debe a la gran distancia que el modelo alimentario actual ha trazado con el campo, con menús que se basan en alimentos kilométricos, procesados y congelados, sumada a una jornada en la que falta tiempo, herramientas y personal para poder ser soberanos y soberanas y elegir cocinar un plato de calidad, con productos de nuestra tierra y todo su potencial nutricional. Ahora mismo, lo primero que se valora a la hora de elegir producto es el precio, sobre todo, sin importar nada más”, señala Raúl Álvarez, cocinero de la Escola La Gavina, de Picanya.

La meta es conectar las huertas valencianas con los comedores escolares del territorio para que niños y niñas retomen el vínculo con la tierra y que sean ellas mismas las que demanden productos por su calidad, frescor, olor, sabor y, sobre todo, valor nutricional. “El objetivo del comedor escolar es dar de comer a las futuras generaciones, eso puede ser un espacio muy transformador, enseñando hábitos de consumo sanos y sostenibles con menús ligados al territorio y productos que respeten los ciclos naturales de este, movilizando la economía local, nuestra cultura, y un largo etcétera”, explica Soraya Valent, técnica de CERAI.