El comedor escolar: un derecho de la infancia
Hoy, el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) ha participado en el ‘I Encuentro de Comedores Escolares. El comedor escolar, un derecho de la infancia’, celebrado en Valencia y organizado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Este encuentro ha reunido a responsables educativos, administraciones, empresas de catering, familias y voces expertas en nutrición para compartir experiencias y retos en la mejora del servicio de comedor escolar. El objetivo de esta cita: ser punto de diálogo entre los diferentes agentes implicados para avanzar en un modelo más armonizado y de calidad en todo el Estado.
La organización ha presentado, por un lado, el proyecto ‘La Sostenibilidad en el plato’, y por otro, el programa Horta-Cuina. El primero está en funcionamiento desde 2016 y tiene como objetivo principal impulsar la transición hacia unos comedores escolares sanos y sostenibles. La entidad trabaja desde hace más de nueve años para contribuir a la comprensión crítica de la ciudadanía valenciana sobre la producción, la distribución y el consumo de alimentos. También para generar valores, actitudes y conocimientos que permitan un cambio en el modelo agroalimentario de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y en la actualidad, más de 50 centros educativos han recibido asesoramiento para realizar un proceso de transición hacia un modelo de comedor sostenible y con hábitos alimentarios sanos.
“Empezamos con la formación a la comunidad educativa, pero al poco tiempo entendimos que no solo era suficiente: también era necesario crear redes. Entonces impulsamos la plataforma Escuelas que alimentan, nos insertamos en el grupo de compra pública de la Red de Municipios por la Agroecología, trabajamos con agentes multiplicadores como el CEFIRE y las escuelas de FP de Agroecología y de Cocina y Restauración. Todo con la idea de aumentar el impacto”, destacó Sarai Fariñas, responsable de Proyectos educativos y Compra pública alimentaria de CERAI.
Otro de los pilares del proyecto es la incidencia política. “Porque sin un cambio de normativas, sin una mejora en los decretos, en los pliegos… no podemos avanzar. Porque si las comunidades educativas eran conscientes de la necesidad de cambio pero no hay políticas que obliguen o premien a las empresas que sirven estos alimentos dentro del comedor, no hacíamos nada”, remarcó Fariñas.
Y el último pilar importante de ‘La Sostenibilidad en el plato’ es la comunicación. Imprescindible disponer de un altavoz y visibilizar todo el trabajo realizado para conseguir la sensibilización de la ciudadanía. “Todo esto lo hacemos en CERAI porque somos una organización agrarista con el convencimiento de que el sector agrario de nuestros territorios está sufriendo un proceso de envejecimiento, que la pequeña agricultura familiar está en peligro, y pensamos que la compra pública alimentaria en los comedores escolares y también en otros espacios de colectividad es un mantenimiento a largo plazo para el sector y una apuesta por el relevo generacional”, subrayó Sarai Fariñas.
Horta-Cuina: el máximo triunfo de ‘La Sostenibilidad en el plato’
Tras la evolución de ‘La Sostenibilidad en el plato’, fue posible el nacimiento de Horta-Cuina, experiencia presentada por Pedro Lloret, técnico de Dinamización local de CERAI, y por Iván Guimerá, gerente de la SAT. “Es el máximo triunfo de LSP porque permite que pequeños productores y productoras de Valencia puedan colocar sus alimentos en los platos”, indicó Sarai Fariñas.
Horta-Cuina es un programa dirigido a facilitar y consolidar una alimentación saludable, sostenible y de calidad, basada en la apuesta decidida por la producción agraria de la Huerta de Valencia y las comarcas vecinas. “Se trata de hacer posible una alimentación en el comedor basada en la agricultura local, incorporando productos frescos, de temporada, de proximidad y ecológicos a los menús de los centros escolares y de la restauración colectiva”, señaló Pedro Lloret.
El programa se trabaja a partir de un enfoque integral, involucrando de manera participativa y coordinada a todos los agentes que hacen posible un comedor: profesorado, cocineros/as, alumnado, agricultores/as, empresas gestoras y direcciones escolares.
Además, a través de Horta-Cuina se facilita la articulación, programación y organización de las personas productoras con interés en acceder a los comedores escolares. “Para ello, hemos creado una cooperativa de agricultores/as especializada en la restauración colectiva escolar. Un total de 25 agricultores/as de la Huerta de Valencia y de las comarcas vecinas”, indicó Lloret.
A través de este innovador programa, el equipo de personas responsable también trabaja con una logística adaptada, y se realiza un asesoramiento a las empresas gestoras en los menús sostenibles y de temporada.
Horta-Cuina en números
El programa ‘Horta-Cuina’ es posible gracias a 20 agricultores y agricultoras agroecológicas que conforman una cooperativa especializada en restauración colectiva escolar, así como a 10 productores y productoras de proximidad del mercado de la Tira de Contar. “De manera progresiva, año tras año, el programa busca integrar a más productores siguiendo un modelo cooperativo y organizado”, señaló Iván Guimerá.
En el curso escolar 25-26, ya son más de 70 los centros escolares que han apostado por el programa Horta-Cuina, con un impacto diario en más de 20.000 comensales. “Además, hemos asesorado a más de 12 empresas gestoras de centros de restauración colectiva y actualmente colaboramos con 10 empresas gestoras de centros de restauración colectiva”, indicó Guimerá durante la presentación.


